La Cordyline rubra, también conocida como Dracaena roja, es una planta perenne con hojas llamativas, a menudo púrpuras o rojizas, que requieren luz brillante pero no directa para mantener su color característico. Es originaria de Australia y puede crecer hasta 4 metros de altura, desarrollando un tronco a medida que pierde las hojas inferiores. Requiere riego moderado y un sustrato ácido, fértil y bien drenado.
Características:
Hojas: Perennes, gruesas y recurvadas, con colores que varían entre verde mate, violeta y rojizo, dependiendo de la luz.
Tamaño: Puede crecer hasta 4 metros de altura en su hábitat natural, pero en interiores suele ser más pequeña.
Tronco: A medida que crece, la planta pierde las hojas inferiores, dejando al descubierto el tronco.
Luz: Prefiere lugares bien iluminados, pero no sol directo.
Riego: Moderado, tanto en verano como en invierno, evitando el exceso de agua.
Sustrato: Ácido, fértil y bien drenado, preferiblemente con mezclas ligeras como musgo o turba.
Ubicación: Ideal para interiores con buena iluminación o exteriores en media sombra.
Resistencia: Resistente al invierno en zonas cálidas (USDA 10-12), pero no tolera temperaturas inferiores a 10°C.
Propagación: Se propaga fácilmente por división.
Cuidados:
Suelo:
Utilizar un sustrato para plantas de interior bien drenado.
Riego:
Regar cuando la capa superior del suelo esté seca, evitando encharcamientos.
Abono:
Se puede abonar con fertilizantes para plantas de hojas verdes, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Poda:
Se pueden eliminar las hojas secas o dañadas, y podar para controlar el tamaño y forma de la planta.
La Cordyline rubra es una planta atractiva y resistente que puede añadir un toque tropical a cualquier espacio, ya sea interior o exterior, siempre y cuando se le proporcionen las condiciones adecuadas de luz, riego y suelo.